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Tendinopatías

¿Qué es el tendón?

Es una estructura de poca elasticidad, similar a cuerdas fibrosas, prolongación del músculo, encargado de unir éste a través del hueso.  Está formado por fibras de colágeno, de un color blanco perla, de consistencia fuerte y no es contráctil.

¿Para qué sirve?

Tiene la función de insertar el músculo al hueso o a la fascia para transmitirles la fuerza de la contracción muscular y producir, de este modo, el movimiento de la articulación.

¿Qué es una tendinopatía?

Dada la terminación patía que proviene del latín “pathos”, que significa enfermedad, entendemos tendinopatía como cualquier enfermedad o patología que puede sufrir un tendón, ya sea un proceso inflamatorio (tendinitis), un proceso degenerativo (tendinosis) o una rotura (parcial o total) del tendón.

En las manos o pies, nos encontramos tendones envueltos por una vaina sinovial para minimizar la fricción. Cualquier adherencia, aumento de grosor, etc. de estas vainas pueden hacer que pierdan su función, pudiendo alterar secundariamente al tendón.

Causas

Las causas por las que un tendón se puede lesionar son variadas. En el terreno puramente deportivo, una causa frecuente es la hipermusculación, entrenamientos excesivos y mal ejecutados. El tendón, al ser resistente y poco elástico, puede sufrir durante el ejercicio muscular repetitivo dando, como primera respuesta, una inflamación del mismo. Si la situación continua, se puede degenerar o incluso romper.

En profesiones con movimientos muy repetitivos (trabajos con ordenador, electricistas, fábricas en cadena, etc.),  un exceso de trabajo del tendón provoca micro-traumatismos repetitivos producen daños en su estructura.

Además, pueden existir factores nutricionales que favorezcan su aparición. Una alimentación acidificante es un factor de riesgo pues el tejido conjuntivo del tendón pierde calidad.

Síntomas

El síntoma principal es el dolor en la zona del tendón afectado y la incapacidad funcional. La palpación y  la contracción resistida del tendón produce dolor, notándose un engrosamiento del mismo. En la fase inicial el dolor aparece durante la actividad deportiva, en fases más avanzadas,  incluso en reposo.

Diagnóstico

Un examen clínico por un profesional experimentado suele ser suficiente para conocer el tendón afectado y su gravedad. No obstante, los médicos especialistas suelen recurrir a pruebas complementarias,  como la ecografía y/o la resonancia magnética. Esto permite afinar sobre el grado de afectación, la regularidad de  su trayecto  y la presencia de edema.

Tratamiento

El tratamiento suele ser conservador, primeramente con reposo relativo y con combinación con medidas anti-inflamatorias y antiálgicas. Estas medidas van desde la administración de  medicamentos (AINES), administración de complementos nutricionales (minerales, vitaminas, coenzimas, etc.) y corrección de la dieta, aplicación de vendajes (neurotaping o "tiras de colores") y terapia manual.

Es importante realizar un abordaje local, pero no podemos olvidar que somos un conjunto de sistemas y de “piezas” que se encuentran más o menos interrelacionadas y que, por efecto “dominó” puede ser que la lesión sea consecuencia de un problema alejado de esa zona dolorosa. Una sobrecarga de un tendón puede ser debida a una compensación. Así por ejemplo, una tendinitis del hombro puede estar favorecida por una espalda excesivamente curvada que favorece una mala posición de la escápula y, en consecuencia, una mala mecánica articular. Por este motivo una terapia de calidad deberá siempre contemplar la globalidad.

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