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Fracturas

¿Qué es un hueso?

Un hueso es cualquier pieza que conforma el esqueleto. Son los encargados de dar al cuerpo una estructura rígida, que permite realizar movimientos y que, además, protege a los órganos más vitales que nos dan vida (cerebro, corazón, pulmones, etc.).

También debemos saber que dentro de los huesos se aloja la médula ósea, estructura blanda que tiene como misión la formación de células sanguíneas (glóbulos rojos, blancos y plaquetas).

¿Qué es una fractura?

Una fractura es la rotura de un hueso, producida de manera traumática o espontánea. Esta fractura ósea, en situaciones normales, suele consolidarse a partir del mes y medio.

Podemos clasificar las fracturas de diferentes maneras:

a) Según el número  de fragmentos: Simple (solo una línea de fractura) o conminutas (donde el hueso, o una parte de él, queda reducido a pequeños fragmentos).

b)  Según su aspecto: abierta (fractura complicada con una herida en la piel que comunica con el foco de fractura), cerrada (fractura que no  está en contacto con el exterior), en “tallo verde” (fractura propia de los huesos en etapa de crecimiento), por arrancamiento óseo (un pequeño fragmento de hueso se separa junto la inserción de un tendón o ligamento, y por estrés (sobrecarga directa y repetida sobre un hueso frecuente en deportistas).

Causas

La causa principal de las fracturas suele ser debidas a un traumatismo directo o indirecto sobre la zona afectada, causadas por el deporte, el lugar de trabajo, accidentes de tráfico, etc.

En las personas mayores el hueso puede romperse previo a una caída. Esto es debido a que la calidad del hueso, su resistencia, ha disminuido a causa de la osteoporosis.

Síntomas

El grado de dolor, impotencia funcional, la deformación, inflamación, hemorragias, etc. dependerá del tipo de fractura.  Así por ejemplo, en una fisura el síntoma dominante es el dolor y una moderada impotencia funcional, mientras que una fractura completa además aparecerá un hematoma inmediato.

Diagnóstico

Es imprescindible una radiografía o en casos de duda un TAC.

Tratamiento

Depende en gran medida de la gravedad de la lesión y también del hueso fracturado. En función del tipo de fractura el tratamiento puede ser conservador o quirúrgico. En ambos casos la fisioterapia es imprescindible para minimizar las posibles secuelas.

Para que una fractura se cure es necesario un tiempo de inmovilización para que se forme el callo óseo. No obstante, hoy en día el tratamiento precoz, tanto en las fracturas quirúrgicas como no quirúrgicas, es básico para una pronta recuperación, de lo contrario un exceso de inmovilización puede provocar rigideces articulares que retrasarán la recuperación.

Un buen programa de fisioterapia le asegurará que su articulación sufra la menor rigidez posible, así como la recuperación de la fuerza y la estabilidad. Pero es importante recordar que el tratamiento no debe ser exclusivamente local, es decir, de la zona fracturada, sino que también debemos realizar un trabajo más global para evitar que las compensaciones que hace el cuerpo tras una lesión, perjudiquen a otra zona de nuestro cuerpo. Así como ejemplo, una fractura de tobillo, puede ocasionar una limitación articular afectando a las articulaciones próximas como la rodilla o cadera, incluso llegar a la espalda. Con el tiempo, si estos malos gestos no desaparecen es posible que acabe sufriendo un dolor de espalda cuyo origen pudo haber sido la lesión del tobillo mal curada.


En KineMez le ayudamos a recuperar la función de la zona y a evitar futuras complicaciones.

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